Decimos “garantía” porque en nuestro trabajo aportamos, desde la dirección de nuestra Agencia, hasta nuestro ultimo colaborador, la sensación estimulable de asumir como propios los problemas de cada cliente.
Antes del encargo, verificamos en profundidad, el derecho que asiste al posible cliente para solicitarnos la investigación que necesita. Dado el paso consecuente, volcamos todo nuestro leal saber y entender, así como nuestro esfuerzo por descubrir la deslealtad, el engaño, o las causas y razones que han motivado su decisión de contar con nuestra ayuda.
Cada asunto se inicia con un análisis previo del tema que se quiere desvelar o persona a investigar y los derechos que asisten a la misma, tratando, durante el consiguiente proceso indagador, no violentarlos en lo posible, pero eso si, intentando llegar al fondo de cada problema, asumiendo los riesgos que normalmente conlleva el ejercicio profesional serio y eficaz que significa nuestra actividad.
Comprobamos los datos que aporta el cliente. Nos cercioramos en lo posible de su realidad, su identificación y circunstancias, no admitiendo excusa alguna por la que pueda mantener su identidad en el anonimato. En ningún caso, nunca, se materializara un encargo, sin que la Agencia y su Titular, dispongan de los elementos de información necesarios para poder deducir que la gestión que se nos encarga, no trascenderá de los intereses manifestados por el cliente.
Estaremos así, ante el desarrollo de una actuación correcta, audaz, sensata y prudente, que en la medida de lo factible, siempre estará dentro de las normas legales de nuestra profesión, en la que con la máxima paciencia, eficacia y discreción, trataremos de ayudar a resolver los problemas de injusticia que nos plateen nuestros clientes.