Ser Detective en esencia es reunir pruebas sobre determinados hechos o circunstancias.
Una vez que se reúnen las pruebas sobre un caso determinado, las mismas se ponen a disposición del cliente, quien en definitiva deberá disponer y resolver sobre ellas.
El secreto profesional es la obligación que tienen ciertos profesionales, como abogados, médicos, escribanos, etc., de no revelar a los demás los hechos que hayan llegado a su conocimiento en el ejercicio de su profesión.
En la mayoría de los países democráticos, la Legislación Penal moderna sanciona a todo aquel que revele sin justa causa un secreto a cuyo conocimiento haya llegado por razón de su oficio, empleo, profesión o arte.
Este es un principio de profundo contenido humano, y en los casos de los médicos y cirujanos, la ley prefiere la impunidad del delito, ya que se ha pensado que el interés de la salud y de la vida humana es superior al de la justicia misma.
Por asimilación, el detective o investigador privado también debe ser celoso guardián del Secreto Profesional y no divulgar a terceros aquellos hechos de índole privada que haya conocido en razón de su profesión.
La reserva y la discreción deben figurar en el decálogo de todo buen profesional y ser hábitos o cultivarse celosamente por todo detective.
Si usted desea aclarar dudas sobre alguna inquietud que tenga, comuníquese con nosotros y en una entrevista personal sin cargo, aclararemos las dudas que tenga y qué camino tomar para la solución de su problema.
Su inquietud por mínima que sea o le parezca, es importante; le preocupa, le molesta, lo distrae de sus tareas, es por esto que debe enfrentar la verdad por dolorosa que le resulte. A futuro es mejor que vivir en la incertidumbre y no saber qué es lo que pasa en torno a su vida. Sea libre con la verdad y no un esclavo de la mentira.