Un Detective Privado es una persona cien por ciento confiable. Éste una vez que sea contratado, se empleará a fondo poniendo todo su empeño en realizar las investigaciones para las que haya sido contratado. Pero el cliente deberá asegurarse que efectivamente sea un verdadero Detective Privado, o una verdadera agencia de investigación. Esto lo deberá juzgar el cliente por si mismo.
Para ello deberá tomar en cuenta la seriedad de la empresa, si está debidamente establecida y registrada, desde cuando, si cuenta con oficinas, experiencia, medios en los que se hace publicidad etc. Pero sobre todo la confianza que inspire el trato con el mismo detective. Además, una vez que se tenga toda la información anteriormente señalada, el cliente tiene todo el derecho de exigir al detective, una identificación que acredite su persona, así como toda la información que considere necesaria.
Si este se muestra evasivo con las preguntas que le realicen, o si las entrevistas con un futuro cliente son en lugares públicos, el cliente debe comprobar que efectivamente se trate de un detective de verdad, y no de un posible impostor que solo este tratando obtener un beneficio económico aprovechando para esto las necesidades del cliente. Una manera muy fácil y rápida de comprobar si el detective en cuestión es honesto y confiable, es que éste, es decir el detective; deberá manejar contratos membretados por escrito en donde se comprometan por ambas partes a cumplir lo que se este acordando.