En los casos de seguimientos por investigadores privados a individuos que son sospechados por infidelidad lo que se hace generalmente es después de unos días de ardua vigilancia, se toman fotos y se elabora un informe en donde se redactan los pasos de la investigación y los resultados obtenidos.
De allí en más el contratista decidirá que hacer con respecto a su pareja; si toma acciones legales, si sólo se divorcia etc.
Los casos se vuelven más complicados cuando estas investigaciones se hacen en un ámbito empresarial; son muchos los empresarios y hombres de negocios que acuden a las agencias alegando falta de lealtad de sus empleados. Aquí se realiza un seguimiento por investigadores privados mucho más arduo que el anterior y también más discreto; aquí los riesgos son mayores ya que está la integridad y el buen nombre de la empresa en juego.
En estos casos, los investigadores suelen infiltrarse en el lugar del trabajo del sospechado y establecen relaciones con el mismo, el fin aquí es obtener la mayor parte de datos posibles para corroborar la supuesta traición. El caso no se cerrará hasta que el investigador y la agencia lo crean conveniente; éstos suelen terminar cuando existen pruebas concretas que certifican la sospechas.